Hola, estimado
Hoy es 25 de diciembre del 2024 y estaba muy jodido. Ya se que sólo te escribo en esos momentos, pero gracias a ti me puedo desahogar un poco. La verdad es que tampoco tengo con quien. Me he quedado solo como la una. Zora y yo, ya no nos hablamos, mil motivos, quizás toda una vida, pero así están las cosas. con Oscar tampoco, en el fondo ya no me hablo con nadie que tuviera importancia en mi vida.
Mi sobrina Tania acaba de tener su primer bebe, y creo que por su edad, el único. Me llevé una sorpresa con ella. Dio a luz el dia 18, una semana antes envió un mensaje diciendo que desconectaba el móvil por prescripción médica. Con decir que quería descansar tenia de sobra, imagino que fue un mensaje enviado a toda la familia y quizás para otros, pero es que yo, tonto de mi, siempre pensé que mi relación con ella era diferente, para mi era como una hija, como una hermana. En cierta medida, como muchas veces en mi vida, me sentía un poco su protector.
El marido me dijo que si quería ir a ver el bebe. Claro que quería, lo estaba deseando, aunque viendo como Tania se había comportado últimamente, ya daba por sentado que lo vería en casa, cuándo ella avisara. Fui a la hora acordada y estando allí me dijo que conmigo habían hecho una excepción, pq así lo quería su marido. En ese instante se me clavó una flecha en mi corazón y pensé, con su hermana, su padre y su madre tb hizo una excepción o con ellos era otra cosa. Yo pensaba que yo tb era otra cosa, joder, me volví a equivocar. No es su culpa, ella es como es, el error es siempre de uno de como se toma y piensa las cosas. Yo dejé que la flecha se clavara. Me sentí fatal, era una de las pocas personas en la que confiaba y me volví a sentir solo. Entre el ojo, la migraña y esto me vi como una autentica basura. Había hecho un acto de caridad, un favor. Pero esto que es? Me sentí diferente y no lo era, eso fue lo que pasó. No supe ver.
Pero a pesar de todo, de ese llanto silencioso, al despertar hoy, me encuentro dos regalitos en el árbol, menuda sorpresa. Papa Noel, vino de madrugada y me dejo dos paquetitos inesperados. Mi hija tuvo la molestia de venir hasta aquí para dejarme esa sorpresa. Me llené de amor, menudo regalo me dejó la vida, ahora si que estoy llorando. Es lo mejor que hay en mi vida, por no decir lo único. O por lo menos, lo único que veo. Sólo quiero dar las gracias a quien hizo que viniera. Es verdad que yo a esto no le veo mucho sentido, no entiendo la gran mayoría de las cosas, pero hay algo o alguien que si lo ve y me manda a esta niña tan linda para que no me de por vencido. Haré lo posible, pero te juro que hay veces que no me quedan fuerzas, me siento derrotado, abatido, vencido.